Mí querido desconocido: Me dirijo a ti que navegas en los flujos de la confusión y de la soledad, buscando la solución a ese problema o situación que enturbia, con la angustia, el sosiego de tu vida y la fuente de tus más profundas emociones.
A ti, que buscas en qué ignorado y pasado momento te dejaste arrastrar por la corriente de mil motivos y razones. Y ahora descubres que una fuerza invisible te empuja a las profundidades de un oscuro pozo que ha nacido en tu mente e intentas salir de él asiéndote a una invisible cuerda que te impulse a la superficie. Necesitas de poder para poder ver en esa oscuridad pero las fuerzas ya te abandonaron y sólo quieres descansar, dormir… y olvidar. Puede que una dudosa luz te invite a esconderte, incluso a salir corriendo y escapar porque el miedo y la desesperación apresan tus sentimientos y sientes que tu equilibrio se esfumó. Y es que sientes, que ya no sientes nada... y piensas que no podrás superar este intenso momento.
En ocasiones, la decepción adquiere tal poder que se apodera de nuestra compleja estructura mental. Con aquella educación que nuestros padres nos transmitieron de los suyos, letra a letra, con un único objetivo conseguir la felicidad que aquella sociedad consideraba como "la ideal", aunque nuestra alma no la aceptaba. Lo que seguía sucediendo ante cada nuevo acontecimiento no deseado que se asomaba a la ventana de nuestra vida, por lo que aparecía la confusión obligándonos a descansar y reflexionar; para decidir si había que continuar con lo establecido o establecer nuevos senderos.
Todos creamos defensas para enfrentarnos a los vacíos que la vida nos ofrece. Ya que en ocasiones y por un insospechado impacto, podemos caer en la más profunda y terrible de las soledades, escondiéndonos en un rincón oscuro cuanto más oscuro mejor, convirtiendo el sentimiento de culpa en el protagonista de nuestra vida. Entonces, sólo se manifiestan los deseos de desaparecer, ya que algo ha trastornado la vida y la tristeza y la confusión impiden ver con claridad cuál es el camino a tomar. Y si nadie nos aporta un poco de luz, el desconcierto será cada vez mayor por lo que el entorno también sufrirá las consecuencias.
Me dirijo a ti, que como araña, tejiste una red para defenderte de los peligros que a ti se acercaban, y buscaste un lugar donde relajar tus sentimientos, para que no se rompieran en mil pedazos al caer al vacío. A ti, que como guerrero vistes con una rígida armadura que desde niño usaste para no ser lastimado en las diferentes batallas que la vida te planteó. Pero esa fuerte protección, también te impidió ver en qué momento tenías que desprenderte de ella para luchar cuerpo a cuerpo en el mundo de los sentimientos en busca del éxito.
Permíteme a ti, mar profundo y revuelto que vas y vienes en azarado y turbulento vaivén, mezclando tus transparentes aguas con la arena que hace que se produzca ese color oscuro y tenebroso del mar bravío.
Permíteme, soledad de soledades, permíteme que me acerque a ti. Mi sentimiento es totalmente desinteresado y al mismo tiempo, que me prestas tu atención en estos minutos, deseo que mis reflexiones te sirvan para que abras esa caja de Pandora que albergas en tu interior y desalojes su contenido y tus emociones vuelvan a fluir. Que esa última lágrima que quedó agazapada en tu interior se desprenda y puedas arrancar ese último y doloroso sentimiento y resurjas como ave Fénix de tus propias cenizas. De esta manera tus vivencias también me servirán a mí, las que usaré egoístamente para enriquecer mi espíritu. Existe una palabra corta, de profundo contenido y gran valor, se llama: voluntad.
"Determinarse en algo, firmeza del alma, querer, poder, amor, amar, cariño, el libre albedrío"
Si utilizas el “libre albedrío” o el “poder de tu alma”, puedes hacer que tus deseos se conviertan en realidad y tocar el cielo con la punta de tus dedos, porque abrazarás la felicidad. Cambiará tu carácter y la actitud con tu entorno, pasando a ser en el tablero de ajedrez de tu vida, el Rey en lugar del peón. Cuando se conquistan a la vez el miedo y el odio, la voluntad queda libre y es capaz de inmenso poder. Tal es el mensaje oculto en tu alma, no dejes nunca de escucharlo, no permitas que nadie, maneje tu voluntad.
En la memoria de los tiempos, cuenta una leyenda que en la antigua Grecia… "Existió un hombre que arduo en alcanzar la clave del poder y sus mas ocultos secretos, fue en busca de un viejo y místico sabio que habitaba en un escondido lugar. Quería que le enseñara a conseguir ese codiciado tesoro. Trás encontrar al maestro le pidió que le instruyera porque ya se sentía preparado para aprender, sólo que él ignoraba la diferencia que existiría entre sus deseos y el resultado de su aprendizaje.
El sabio le llevó hasta el borde de un transparente lago y le pidió que se arrodillara. “El maestro desapareció y el hombre se quedó solo, mirando su imagen reflejada sobre aquel espejo natural” De la profundidad de las aguas brotó una voz, que sólo escuchaban los oídos de su alma, con este mensaje... “Lo que yo puedo hacer, tú, también lo puedes”.
El viejo asustado y sorprendido, pero no menos curioso, atendía: - “Pide, y se te dará, Golpea y te abrirán, Busca la verdad, que ella te hará libre” -
Aquellas herméticas palabras tenían la llave que abriría el cofre con la fortuna que él ansiaba. Se quedó pensativo, mientras hurgaba en sus pensamientos en busca de la pregunta precisa: ¿“De aquí a Babilonia, cuántos kilómetros habrá…"?
El silencio y la respuesta fueron aplastantes: ... Diecisiete mil y un poquito mas...
De nuevo el viejo se sintió interesado y mientras acariciaba su mentón y reflexionaba aquellas palabras, comprendió que aquella voz surgía de su interior, por lo que volvió a preguntar: … ¿Puedo llegar con la luz como tren?
Una sonora y satisfactoria sonrisa confirmaba que el viejo había comprendido el mensaje: - ¡Vaya si puedes, y volver también!! -
Te das cuenta?, el tesoro que el discípulo buscaba se llama voluntad, y se alojaba en la sabiduría de su alma y la profundidad de su corazón. Era un mensaje que tenía que comprender su mente. Pues bien, estate atento y centra tu atención en ti. Seguro que al igual que el viejo, y aunque no te lo parezca ya estás preparado para comprender el mensaje que tu alma tiene preparado para ti, sólo tienes que hacerte: la pregunta adecuada. Y obtendrás la respuesta perfecta, que por supuesto tu mente tendrá que saber comprender.
Inténtalo..., atrévete y pregunta. No, no es una falacia Para saber hay que preguntar, y nadie para responder como nuestro Maestro interior. Quizá, tú también, te quedes... profundamente sorprendido.
¿Te apetece un viaje… a tu interior?, ya sabes puedes llegar con la luz como tren y volver también…
Oneness Blessing (Deeksha) Defeniciones de Deeksha, enlaces de los websites con información sobre el tema en los diferentes países, libros sobre oneness blessing (en inglés).