No es cierto que nacemos sin "instrucciones" para desenvolvernos en la vida. La carta natal de cada persona constituye un mapa sin igual que describe la personalidad y lecciones a las cuales se enfrentará en la vida. Noten que uso el simbolismo de un “mapa”. Cuando nos valemos de un mapa tenemos muchas opciones para llegar a donde queremos, y nada en el mapa nos OBLIGA a tomar un camino u otro. El recorrido que emprendemos es decisión nuestra. La carta natal es algo similar e igual de útil que un mapa. Nos deja ver alternativas para poder seleccionar mejor nuestra ruta por la vida.
Permítanme seguir usando la idea del mapa para ilustrar cuán valioso puede resultar el conocimiento de la astrología en nuestras vidas. Un mapa no sólo nos dice cómo llegar a donde queremos ir, sino que nos permite entender a DONDE nos estamos dirigiendo. ¡Ese es el primer dato importante que nos provee el mapa!
Nuestra vida es un viaje... y la carta astrológica nos dice hacia dónde vamos. Ahora bien, yo prefiero saber mi destino cuando estoy planificando un viaje porque así no dejo al azar la posibilidad de tomar decisiones que conviertan mi travesía en una difícil odisea. Tiene mucho más sentido tomar un avión para llegar a Los ANgeles (si vivo en Nueva York) que decidir viajar en bicicleta. Tarde o temprano, VOY A LLEGAR A LOS ANGELES... ¡la pregunta es en qué condición y con cuánto trabajo! Yo prefiero el avión, pero sólo cuando sabemos el destino final podemos tomar decisiones acertadas e inteligentes.
Cuando un astrólogo analiza una carta natal no le resulta difícil determinar las “lecciones” con las cuales esa persona tendrá que lidiar durante su vida. Esas “lecciones” son nuestro destino... lo que hemos venido a esta vida a entender, desarrollar, experimentar.
Por ejemplo, cualquier astrólogo que mira mi carta astrológica puede ver rápidamente que mi “destino” es usar mi creatividad escribiendo (Sol en mi quinta casa en conjunción con Mercurio), en una posición en la que tengo que lidiar con el público (Luna en mi primera casa), y lidiando con temas internacionales Y de profunda filosofía (Jupiter en mi novena casa en triángulo con el Sol y la Luna. Los tres conforman un gran triángulo en elementos de Tierra - Virgo, Capricornio, Tauro).
Ahora bien, durante toda mi vida esas energías han ido gradualmente moldeándose y cambiando hasta llegar a su manifestación actual. Permítanme ilustrarles brevemente.
Desde niña me fascinó el teatro y tenía menos de 8 años cuando ya estaba desempeñando papeles principales en obras teatrales (¡pero no estaba ESCRIBIENDO!). En mi adolescencia dejé el treatro y descubrí los periódicos. Comencé a escribir y a publicar periódicos escolares. Decidí que esa sería mi carrera. Termino mis estudios universitarios y comienzo a trabajar con organismos internacionales y canales de televisión en Estados Unidos produciendo programas y noticieros lidiando principalmente con asuntos de los países latinoamericanos y la población hispana en EE. UU. (Ya están activadas las energías de mi Luna, Sol y Júpiter PERO mi mayor enfoque profesional ha sido - y sigue siendo - en el campo de la política internacional.)
Ustedes están presenciando ahora la transformación de mi creatividad como escritora hacia temas filosóficos y a nivel internacional (la expresión completa de Júpiter). Lo cierto del caso es que estoy haciendo esto simplemente PORQUE ME GUSTA... ¡sigo desempeñandome profesionalemente en otros campos que son los que pagan mis deudas! Pero, a la larga, sé que voy a poder dedicarme más y más a lo que es en realidad mi “destino”. Eso me anima a seguir adelante todas las veces que pienso que es absurdo el tiempo que invierto en esto cuando debería estar trabajando en cosas que me remuneren.... A estas alturas en mi vida ya he logrado abordar el avión, ¡aunque todavía en en lista de espera en las escalas!
En esos términos se podría decir que nuestra vida está predeterminada --- PERO ESO NO NOS PRIVA EN LO MAS MINIMO DE NUESTRO LIBRE ALBEDRIO. Voy a tratar de explicar esta aparente contradicción.
Volviendo a la idea del mapa... las variables en lo que respecta posibles rutas, medios de transporte, escalas, itinerarios, encuentros, lugares de interés, compañeros de viaje, etc., etc., son infinitas. Un millón de personas que parten desde Nueva York rumbo a Los Angeles tienen la opción de emprender viajes que terminan siendo un millón de versiones distintas. Lo que le sucede a cada persona entre Nueva York y Los Angeles es resultado directo de las decisiones que va tomando por el camino (o sea, cómo se vale de su libre albedrío)... igual es nuestra vida.
La mayoría de las personas viajan por la vida con vendas sobre los ojos, o en el mejor de los casos con gríngolas, siguiendo la corriente por las vías de menos resistencia y mayor tráfico. Pero si se fijan en un mapa, aunque sea la vía más fácil de navegar corriente abajo, un río no es necesariamente el camino más directo para llegar de una ciudad a otra. Además, si no vamos preparados con una balsa y salvavidas, el recorrido entre las rocas nos va a resultar un tanto accidentado. No importa que nos encontremos en medio de una multitud que va bajando por el mismo río, sujetos todos a la misma suerte, eso no va a amortiguar en lo más mínimo el dolor del porrazo que recibe cada individuo que pega contra las rocas. ¡Mal de muchos, consuelo de tontos!
¡Por lo general toma un buen golpe a la cabeza darnos cuenta de que es una manera estúpida de viajar! Me tomó más de un chichón en mi vida el comenzar a preguntarme si no había maneras más fáciles y menos dolorosas de moverme entre un punto y otro. Fue en medio de uno de esos aturdimientos que una amiga me comentó sobre la astrología y me entregó un libro para que comenzara a aprender yo misma de qué se trataba.
No somos como somos porque hemos nacido en determinado momento; ¡nacimos en determinado momento porque somos como somos! Este concepto es básico para entender la astrología. Las estrellas no determinan los acontecimientos en nuestra vida -- NOSOTROS lo hacemos. En inglés hay un dicho muy popular entre los estudiosos de astrología que traduce a: “Las estrellas instan, no obligan”. (Stars impel, not compel.)
Llevo más de 15 años estudiando astrología y sigo considerándome neófita en la materia... ¡pero cada día recibo menos golpes en mi camino! A estas alturas ya sé que aunque sea necesario esperar el momento oportuno, vale la pena tomar el avión y no la bicicleta. Y ahí está la otra gran ventaja de la astrología: ¡me dice cuándo es el “momento oportuno” para subir al avión!
La astrología es una ciencia empírica que se ha ido documentando durante siglos mediante la observación de patrones de energía, que nos afectan a todos, y se representan con el desplazamiento de los astros.
Ese es otro concepto que crea gran confusión. Cuando se habla de Saturno, Júpiter o Marte se está haciendo referencia a tipos específicos de ENERGIAS que se manifiestan de manera más o menos pronunciada según va cambiando la interacción de este planeta con el resto del universo. Nosotros a la vez,igual que la Tierra, nos vemos afectados por la interacción de energías en el universo que se reflejan en relación con la carta natal de cada uno. Cada persona es el CENTRO DE SU PROPIO UNIVERSO y las energías que afectan ese universo se detectan claramente a través de la astrología.